Villa de los secretos ocultos

La Villa de los secretos ocultos

Hola de nuevo.

No todos, incluidos los castilleros, conocemos todos los secretos arquitectónicos y “joyas” que existen en Castillo.

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A Castillo de Garcimuñoz podríamos describirla como la “Villa de los secretos ocultos”.

Hasta hace poco no conocíamos, por ejemplo, la fuente de abajo y su nacimiento, o ni tan siquiera la mismísima fortaleza, de los que por fortuna, hoy disfrutamos.

Pero no son los únicos, estos ya “ex secretos, existentes. Solamente hay que visitar algunas de las casas para poder apreciar algunos de ellos, como podrían ser; murales, artesonados, patios columnados, chimeneas, o la infinidad de cuevas existentes y sobre todo las cegadas, que al descubrirlas, pueden mostrar varios tesoros fielmente guardados durante cientos de años. Muchos han oído que en Castillo existe una copia de la Sabana Santa, pero ¿Cuántos la han visto? (Revisad la posdata al final del artículo, hay una noticia sobre esta “joya”).

O, el secreto más escrupulosa y minuciosamente guardado durante 400 años… ¿Qué esconderá el cerro de San Juan? Interesante ¿Verdad?

No cabe duda de que en la Villa existió un rico patrimonio, sobre todo arquitectónico, del que desafortunadamente no ha sobrevivido ni tan siquiera un 1%. Pero este rico patrimonio se puede atisbar en los restos diseminados por toda la villa y que, con un poco de agudeza visual e imaginación, nos lo puede volver a mostrar en todo su esplendor.

Hoy nos vamos a dedicar a una de estas “joyas” poco conocidas pero, podría decir, por lo menos a mi entender, la más importante, bonita y espiritual que existe en la Villa. Cada vez que accedo a visitarla siento una emoción imposible de explicar con palabras, como si la paz se adueñara de mí, como si necesitara quedarme el mayor tiempo posible dentro, y fuera transportado, tal vez no de lugar, pero sí de época.

Hace 691 años, concretamente en 1326, nació esta “joya”.

Como todo gran secreto o joya, esta se guarda dentro de un sencillo cofre, sin adornos, sin ostentación de riqueza. Un envoltorio que no llamaría la atención a nadie que pasase a su lado, a no ser por la pequeña “cerradura” de este cofre, que abre los ojos y la curiosidad del transeúnte hacia el interior de este. Una cerradura en forma de placa y un pequeño resto de escudo.

 

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Imágenes exteriores del sencillo y sobrio “cofre” que en su interior esconde la nuestra “joya secreta”.

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Imagen de visitantes a punto de descubrir el secreto escondido en el interior del cofre.

Imagen de la pequeña “cerradura” en forma de placa.

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Si, nos referimos al Real Monasterio de Agustinos.

Como bien reza la placa, fue fundado por el “Infante” Don Juan Manuel (siempre lo llamaré Infante), nieto del Rey de Castilla Fernando III el santo, y su esposa la Infanta Constanza de Aragón, hija del Rey Jaime II de Aragón, concretamente el 11 de mayo.

Don Juan Manuel era el señor más poderoso de su época, y había elegido al Castillo como la capital de sus señoríos. Aquí residiría su familia y la convertiría en “su casa”.

El lugar elegido para ser la capital de tan inmenso señorío, además de ser el centro del poder, debería parecerlo, por lo que Don Juan Manuel comenzó a invertir en la remodelación de la Villa con dicho objetivo. Comenzando por su Alcázar, fortificando la población y dotándola de los servicios necesarios para convertirse en una capital, así como atrayendo al Castillo a su corte, “riscoshombres” que construirían sus casas señoriales y aportarían poder económico, poder cultural y esplendor a la misma.

Pero, ¿Qué es de una capital moderna y poderosa sin los símbolos del poder espiritual, del poder religioso?

Para una gran capital, sería necesario que en ella se apostara un obispo y con él se construyera una catedral como símbolo de dicho poder. Este extremo, claro está, no pudo ser llevado a cabo en el Castillo, por lo que, si no se puede tener obispo y catedral, se tendrá Prior y Monasterio.

Como he dicho antes, la capital no solo debe serlo, sino también parecerlo. La imagen de poder debía ser visible desde muy lejos y, el Castillo es visible desde decenas de kilómetros a la redonda. Pero además debe ser patente ese poderío a través de sus edificios, y para ello debe ser bien visible un fuerte alcázar, unas poderosas murallas, y unos altos campanarios que muestren al visitante lo cerca que se encuentran de Dios. Para ello, Don Juan funda este Monasterio y reforma las iglesias, para que a cada paso que diera un visitante acercándose a la Villa, esos poderes quedaran más patentes.

El monasterio fue creado en un solar propiedad del propio Don Juan Manuel y otro contiguo que compra para tal efecto, como en sus propias palabras dice “marcando el mismo los límites, en un solar al lado de la puerta de Cuenca y que entre las murallas y dicho monasterio debería haber una calle por la que al menos cogieran tres hombre a caballo”, igualmente se asegura “de que en el monasterio no se hiciera ninguna fortaleza que pudiera causar daño a la villa o a su propio alcázar”.

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Imagen: En azul el terreno que ocupa el monasterio, gran espacio en relación con la población.

Dicho solar abarca unos 9400 m2.

Se entregó a Don Fray Pascual de Deza, prior de Toledo y a su compañero Don Fray Martín y, para gestionar el monasterio se decidió donarlo a una “nueva” orden religiosa, los Agustinos mendicantes.

Convirtiéndose en el primer monasterio de Agustinos de todo el obispado de Cuenca y uno de los primeros del Reino. (Cabe recordar, que el obispado de Cuenca en esos años abarcaba más de la actual provincia de Cuenca).

Esta orden de Agustinos se había creado en 1244 apenas 82 años antes de la fundación del monasterio. Era una orden nueva y de pobreza evangélica, que sería por lo que posiblemente la eligió Don Juan Manuel.

Al ser una orden pobre, Don Juan Manuel proveyó para su sustento una heredad, en el canal de Mirafata, cerca del Júcar, donde podrían hacer huertas y labrar. “asi como va rivera de Xucar, entre el calçe e el rio, e que puedan labrar y fazer huertas y molinos en el calçe”; Esta heredad no podían alquilarla ni venderla, solamente cambiarla por alguna otra más cerca del monasterio y de mejor provecho. Además de tener que autorizar ese trueque el mismo o sus herederos directos.

Igualmente, a posteriori les cedió un horno de pan en la calle Romeral. “el mi forno que yo he en el dicho logar que es en la cal del Romeral” Igualmente con la condición de no poder venderlo.

Pero volvamos al monasterio en sí. Como todos los monasterios estos se construyen alrededor de un claustro. Un patio rodeado de columnas o arcos como es nuestro caso y, tras esos arcos una galería alrededor de la cual se construía todas las dependencias del monasterio.

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En las imágenes actuales resaltamos el claustro. En verde el patio, en naranja la galería alrededor del claustro y entre ambos los arcos, aún hoy existentes.

En relación al estado actual, la parte de los arcos del claustro que están cegados, claramente están mejor conservados que los que están a la intemperie, como podremos ver a continuación.

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Imagen: Restos del claustro, lado oeste, hacia la iglesia del monasterio.

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Imagen: Claustro, ala sur.

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Imagenes: Detalle de una de las puertas de acceso al patio del claustro y arcos cegados del mismo, del ala norte.

¿Y de la iglesia que sabemos? Todos los monasterios tienen iglesia.

Pues que era de estilo gótico, que era de unas muy considerables medidas para la época en que fue construida, recordad 1326.

Medía unos 23 metros de ancha, entre 15 y 20 metros de alta y alrededor de 40 metros de larga y estaba dispuesta en 3 naves.

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Imagen: Traza interior de la iglesia en rojo.

Para el acceso del público disponía de dos puertas, una daba a la calle de la Virgen (Puerta de Gracias), en el muro aún se conserva el hueco de la puerta y de las ventanas de este lado de la iglesia. Esta puerta da hoy a la casa de Pedro “el de la catalana”, casa por supuesto que en aquél entonces no existía y en la que, en vez de casa, había un atrio, plaza o escalinatas para el acceso. Y otra puerta, la principal, que daba a la calle corredera. Igualmente tambien dispondría de otra más para comunicar la iglesia con el claustro.

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Imagen: Puerta de Gracias, de acceso desde la calle La Virgen.

En el interior, la iglesia disponía de 15 capillas, además de la Capilla Mayor. Algunas de ellas sabemos, por las descripciones, que debían ser realmente bellas y ricas en su decoración, y con ricos enterramientos. Sobre todo la de los “Castillo” (familia rica conversa) y la de los Vayletes, en esta por ejemplo, se dio pleito homenaje por los procuradores de todas las villas al primer marqués de Villena.

En el lado de la epístola (lado derecho de la Capilla Mayor), se encuentran los restos de la que debía ser la capilla de Los Remedios, en la que se conservan aún pinturas policromadas que la decoraban.

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Imagenes: Detalles de la capilla de los Remedios.

Por su parte la Capilla Mayor es la mejor conservada, tras haber sido los últimos años un palomar. En ella podemos ver tres bellos rosetones, en tres capillitas en las que se observa el arranque de la decoración de cada una de ellas, así como las bases, columnas y arranques del crucerio de la bóveda de la iglesia.

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Imagen: Capilla Mayor.

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Imágenes: Detalles de los rosetones de la Capilla Mayor.

Estas capillitas conservan los arranques de su decoración. Como vemos en las siguientes imágenes.

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O los restos, ya diseminados por todas partes.

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En el lado derecho de ábside de la Capilla Mayor se encuentra un escudo arzobispal.

Los escudos eclesiásticos se rigen por el Capelo (sombrero), que en este escudo está casi perdido, y las borlas que indican el grado dentro de la iglesia (cardenal, Arzobispo, Obispo, etc..). Este escudo estaba policromado, aún se pueden ver restos de esta policromía en la cabeza inferior. El color de los arzobispos es el verde, por tanto, el capelo como las cuerdas y borlas debían ser de ese color.

La siguiente imagen es un modelo de cómo sería el capelo y las borlas.

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Imagen: Escudo arzobispal de la Capilla Mayor del monasterio.

 

En el escudo llama la atención, además del capelo y las borlas, la cabeza antropomorfa de la parte inferior, que bien puede hacer referencia a las penurias de la vida terrena, contrapuestas con la vida celeste representada por el Capelo.

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Imagen: Escudo de armas.

Y en las armas en sí del escudo, este está dividido en cuatro cuarteles, teniendo en dos las armas de los Agustinos, un corazón atravesado con los dardos de la caridad y, en los otros dos, las armas de los Manuel, la espada alada.

Esta espada existe, se llama Lobera, era la espada del rey Fernando III el Santo, abuelo de Don Juan Manuel, y se encuentra actualmente en la catedral de Sevilla. Esta espada tiene su leyenda, pero esto da para otra entrada y ahora no viene a colación.

Justo enfrente de este escudo había otro de iguales dimensiones ahora perdido, era el escudo de Felipe V, como habéis visto al principio lo llamé “Real Monasterio” justamente porque el 13 de febrero de 1741 Felipe V lo convirtió en un monasterio de Patronato Real, que en la práctica lo que significaba es que era la propia Corona y su Consejo Real eran quienes guardaban por el monasterio y los que entendían de cualquier asunto o pleito del propio Monasterio.

De este escudo solo quedan restos de la “Llama de Prometeo” que forman parte del Collar de la Orden del Toisón de Oro que rodeaba el escudo.

La siguiente imagen es del collar de la Orden del Toisón de oro, de la que el Gran Maestre es el Rey de España. Y en el que pueden observarse las partes que lo forman; el colgante es el Vellocino de Oro, y el collar en sí lo forman eslabones de dos B contrapuestas y entre cada una de las dos B, otro eslabón con la Llama de Prometeo.

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Imagen: Collar de la Orden del Toisón de Oro.

 

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Imagen: Idealizada de cómo sería más o menos el escudo existente.

 

Y por último los restos, donde lo único que queda son las Llamas del Toisón.

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Imagen: En los círculos rojos los restos de las llamas de Prometeo.

 

En la parte posterior del ábside podemos encontrar los contrafuertes, construidos con piedras en los que aún son visibles las firmas de los canteros, la escalera que subía a campanario y una ventana en forma de sierra que daba luz a la Capilla Mayor.

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Imágenes: Parte posterior del ábside.

 

¿Qué supuso el monasterio y como sería la vida en el mismo?

Los monjes de la Orden de San Agustín eran una orden mendicante pobre, vestían y visten un hábito que está conformado por una túnica de color negro que llega hasta los tobillos y está ceñido por un cinturón de cuero negro que cae hasta el borde de la túnica y encima va una capucha en forma de punta o de cono que debe llegar hasta la cintura, conocida como capilla.

La vida en el monasterio en principio era lo que cabía esperar de un monasterio cualquiera, los frailes se dedicarían a sus quehaceres diarios en cuanto a oración y evangelización; para el sustento, algunos frailes labrarían y sembrarían en los huertos y tierras donadas, cuidarían de animales y cocinarían, otros se encargarían de la formación y educación, cabe recordar que el monasterio tenía escuela para el pueblo, todo un lujo para aquél entonces, y los más se encargarían de la biblioteca y trabajarían copiando incunables o realizando sus propias obras.

Cuando murió la infanta Constanza de Aragón, fue enterrada en el monasterio, seguramente en la capilla Mayor, hoy no queda nada de ese sepulcro. Posiblemente Don Juan Manuel también tenía idea de ser enterrado en el mismo sepulcro junto a su mujer; como recordaréis Don Juan Manuel donó algunas heredades a los frailes para que pudieran mantenerse al ser una orden mendicante, pero ya al poco de fundarse el monasterio este comenzó a recibir heredades y capellanías de muchas familias ricas, que querían de esta forma salvar sus almas, lo que hizo que el monasterio comenzara muy rápidamente a convertirse en un gran centro poder económico gracias a esas donaciones.

Don Juan Manuel parece que deseaba que los frailes no acumularan riquezas que los desviaran de sus tareas de evangelización. Este hecho de acumulación de riquezas, puede ser el que hiciera a Don Juan Manuel cambiar de decisión y no ser enterrado ahí, sino en el convento de Dominicos de Peñafiel y que igualmente, ordenase el traslado también de su mujer.

El monasterio se convirtió posiblemente, en los siglos venideros en el mayor propietario y rentero de la villa, poseía heredades por toda la comarca, disponía de viviendas que alquilaba, tiendas, carnicerías, hornos. Además de dinero (“censos”) dado por las familias más ricas.

Tenemos algunos ejemplos de donaciones. Los Vayletes, por ejemplo donaron 2000 almudes en la Puebla y Villar de la Encina y donaban a perpetuidad 500 maravedís anuales, para que su familia fuera enterrada en el Monasterio, concretamente en la capilla de San Blas.

Esto se acrecentó con la persecución hacia los judíos, los conversos solían ser familias muy ricas y para demostrar de cara a la opinión pública (y a la inquisición) su cristiandad donaban grandes cantidades al monasterio como a las otras iglesias de la Villa. Muestra de esto es por ejemplo, la familia Castillo que como señores de Santa María del Campo (rus), hicieron que este pueblo donara a perpetuidad 2250 maravedís por una misa diaria.

Otro Castillo, por ejemplo, dona varias casas, 630 almudes en La Almarcha, 600 vides que tenía en la Fuente de Mingo Abad, 3000 maravedís anuales y otras heredades por una capilla.

O el propio Diego López Pacheco (marqués de Villena), que dio heredades y posesiones en Villaescusa de Haro, El Cañavate, Villar del Saz, Honrubia, etc.. Además de 9000 maravedís anuales.

Estos son solo unos simples ejemplos, pero durante los siglos que estuvo el monasterio en activo esto fue una constante.

Así el convento tenía posesiones y su radio de acción abarcaba más de 50 kilómetros a la redonda.

Tanto es así que en el siglo XIX, cuando debido a las presiones políticas liberales los monasterios de toda España estaban ya venidos a menos (para esa fecha les habían expropiado casi todas sus posesiones), cuando fueron expulsados los últimos frailes del monasterio, aun así se subastaron casi 600 hectáreas de terrenos de cultivo que le pertenecían, que si hoy son muchísimas, por aquél entonces lo eran mucho más.

Todo esto habla del poder económico en el que se convirtió el monasterio, pero no solo fue eso, también fue un centro cultural y social, en su parte más notoria vuelvo a recordar que disponía de escuela para la población y biblioteca cosa que en muy poquitos lugares ocurría. Lo que redundaba en la cultura de los habitantes del Castillo.

Varios de sus frailes fueron grandes escritores, filósofos, catedráticos u obispos entre otras “profesiones”.

Fray Gregorio de Alarcón. Obispo de nueva Cáceres en Filipinas y luego en Santiago de Cuba.

Fray Luis de Ávila. Prior en Toledo, Valladolid y Madrid.

Fray Alfonso de Mendoza y Fray Álvaro de Soria fueron catedráticos en Salamanca.

Fray Francisco de Ortega, Vicario en misiones en Filipinas y obispo de Nueva Cáceres.

Fray Jerónimo Seripando que fue general de la Orden y posteriormente Cardenal, participando en el Concilio de Trento.

Fray Nicolás de Tolentino. Capellán de los ejércitos de Carlos I (V en Alemania).

Y tantos otros destacados sobre todo en letras, de donde se vio la increíble fábrica de eruditos que dio el monasterio, lo que nos lleva a pensar que en él se cuidaba y mucho la formación cultural.

Uno de los hechos que más llaman la atención de la vida del monasterio, no tiene nada que ver con su poder económico o las personalidades, nobles y reyes que pasaron por sus muros. Si no con un hecho prodigioso.

Si, entre los muros de este convento, y sabemos exactamente donde (un par de metros a derecha o izquierda) ocurrió un milagro “verdadero”. Un milagro autenticado y como tal registrado en los archivos vaticanos.

Este hecho trata sobre uno de los Frailes que comentamos un poco más arriba. Fray Nicolás de Tolentino.

38Dice, que había un niño en Castillo, cuyos padres eran Juan de Peralta y Bernardina de Quincozes. Que habiendo muerto el niño, tras un profundo dolor sus padres lo amortajaron, lo depositaron en el ataúd y tras velarlo lo llevaron a enterrar al monasterio (entendemos que serían una familia adinerada). Al depositar el ataúd en la capilla de San Nicolás de Tolentino, (un santo italiano), y entonar los llantos, suplicas y oraciones de los padres, parece ser que Dios los escucho y el niño resucitó. Y este fue el milagro. Para dejar testimonio del hecho prodigioso quedó en la capilla la mortaja y el ataúd del niño, según cuenta la historia de la Orden de los Frayles Hermitaños de San Agustín.

 

Imagen: San Nicolas de Tolentino.

 

Tiempo después este niño (del que no sabemos su nombre real) tomo el habito de San Agustín en este mismo monasterio e igualmente tomó el nombre del Santo que obró el milagro de su resurrección. Fray Nicolás de Tolentino. Esto último ocurrió el 26 de Enero de 1526.

Según un registro/elogio en el Libro de las Profesiones de Salamanca, Fray Nicolás de Tolentino fue un “Varón de gran virtud, murió mártir”. Fue durante 10 años provincial de Cerdeña y posteriormente capellán de los ejércitos. En este cargo murió martirizado por los turcos. Esto lo cuenta Fray Gerónimo Román en sus “Centurias impresas” del año 1569.

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Imagen: Vida y martirio del venerable Padre Fray Nicolás de Tolentino.

 

Cuenta que esto acaeció cuando el ejército imperial tomo las fortalezas de Modon y Coron en la Morea (Grecia), el capellán de los ejércitos imperiales era Fray Nicolás de Tolentino. Como estaban en la frontera siempre tenían muchas escaramuzas con los turcos, y en estas escaramuzas y batallas Fray Nicolás se ponía al frente de la tropa, portando su crucifijo, animando a los soldados para que luchasen valerosamente por la religión y, siempre que Fray Nicolás iba al frente los turcos salían mal parados.

Tanto es así que los turcos se dieron cuenta de este hecho y decidieron “volver las armas” contra el fraile y así lo hicieron, logrando en una de las escaramuzas aprehenderlo. Según cuenta Fray Gerónimo, ni cautivo dejó Fray Nicolás de intentar evangelizar a los turcos, haciéndoles ver la luz de la Fe en Cristo, “más ellos como enemigos del hombre cristiano, le persuadieron, que renegase de nuestro Señor Jesucristo, y que lo llevarían a Constantinopla, y lo harían Alfaquí suyo, y lo honrarían”. Mas Nicolás no cejó en su fe, entonces lo desnudaron y lo azotaron, y como a pesar de las torturas se acrecentaba la fe en Fray Nicolás, los turcos redoblaban los tormentos. Al final como no pudieron doblar la inquebrantable fortaleza de Fray Nicolás decidieron matarlo cruelmente cortándole pies, manos y resto de miembros. “y pagó (pasó) desta vida por corona de martirio”.

Esto fue el milagro y la vida de Fray Nicolás de Tolentino, nuestro mártir castillero.

Para acabar con la historia del monasterio como ya hemos dicho, los procesos de desamortización y concentración del siglo XIX, encabezados por Mendizabal y Madoz, llevaron a la práctica desaparición de las órdenes religiosas. Hasta el año 1834 existían 3027 conventos, quedando tras el proceso solo 41.

Ese año de 1834 se expulsa a los últimos religiosos, que quedaban en el monasterio de San Agustín del Castillo, siendo su último Prior Fray Cayetano Cano. Se subastaron todos los bienes que poseía el monasterio, el mismo se utilizó de cárcel y audiencia y posteriormente fue derruido como aprovechamiento de sus piedras para otras construcciones y finalmente se vendió a particulares.

Así finalizó la historia de monasterio hasta llegar a la situación actual. Hoy la mayor parte del monasterio pertenece a José María González Muñoz, uno de nuestros historiadores locales, que como orgulloso de las piedras en las que

habita, no deja pasar la oportunidad de enseñar los restos

a quien esté interesado. (Gracias José María por la paciencia). 40

El propio José María escribió un libro que trata sobre el monasterio, el que ya va por la tercera edición, si mal no recuerdo, para los más curiosos en él podéis ampliar la información sobre el monasterio, y si aprovecháis una visita, podéis comprárselo al propio José María que además seguro está encantado de escribir en él una dedicatoria.

 

 

La sociedad tiene la obligación de preservar el patrimonio histórico, la sociedad que no salvaguarda su memoria y su historia es una sociedad que tendrá más problemas para desarrollarse, una sociedad en la que se volverán a repetir errores del pasado y abocada a desaparecer. Este monasterio forma parte de nuestro pasado y de nuestra historia, hasta no hace mucho él contribuyó en gran parte, a formar nuestra actual cultura y forma de ser.

El monasterio se está deteriorando inexorablemente, día a día, lluvia a lluvia sus piedras sin protección se van consumiendo, es una obligación ineludible que tenemos todos los castilleros de luchar por conseguir que éste no se pierda irremediablemente, en las manos de todos está que esta joya se mantenga siempre viva. Si así lo hacemos, la Villa y todos sus habitantes serán recompensados, no cabe duda que el monasterio es un gran activo para Castillo de Garcimuñoz.

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p style=”text-align: justify;”>PD: Una gran noticia se acaba de dar en relación con el patrimonio de la villa. Hace unos días se aprobó la construcción de un auditorio para la localidad, que dispondrá de una “cueva-sala” para depositar y exponer otra de las “joyas ocultas” la sábana santa. Esperemos que el proyecto se lleve a cabo y la villa pueda recuperar esta parte de su gran patrimonio. Un saludo. Villa de los secretos ocultos.

Dia de la villa 695 aniversario

Dia de la villa 695 aniversario

¡¡¡Felicidades castilleros por vuestro 695 aniversario!!!

Qué mayores somos todos ¿no?…..

No ¿verdad?…jejeje.

Estoy hablando de los 695 años que se cumplen hoy desde que el Castillo consiguió jurisdicción propia y se convirtió en villa.

¿Qué es eso de tener jurisdicción propia? ¿De qué manera y cuándo la consiguió el Castillo? Y, ¿Cómo lo sabemos?

Para aclarar estas dudas he preparado esta pequeña entrada sobre este hecho histórico. Espero os guste.

¿Qué es tener jurisdicción propia?

Tener jurisdicción propia es, simplemente, que en la localidad exista un órgano, “ayuntamiento” o “concejo” que administre la vida, costumbres, oficios y un territorio delimitado propio, vamos, que ese órgano, que gestiona la vida de la localidad no esté ubicado en otra villa.

Lo primero que hay que puntualizar, es que nos referimos a aniversarios de jurisdicción o jurisdicciones posteriores a la reconquista de los territorios musulmanes por parte de los cristianos. Anteriormente, en época musulmana, visigoda, romana, celtibera, etc, no sabemos qué tipo de jurisdicción podían tener las actuales poblaciones sobre su territorio (propia o no), al menos en lo que nos ocupa, el Castillo.

En el transcurso de la reconquista por parte de los reinos cristianos sobre los musulmanes de la península ibérica, tras la toma de un territorio, se debía promover la colonización de dicho territorio por cristianos y, se procedía a su organización mediante un órgano llamado concejo.

En la edad media, no disponían de las comunicaciones ni medios de transporte de los que gozamos actualmente, por lo que para poder colonizar el territorio necesitaban crear muchos puntos urbanos “aldeas”, según las necesidades, sobre todo agrícolas y, centralizar la organización de dicho territorio en el núcleo urbano más importante, la “villa”, desde donde se organizaba la vida, las leyes, se impartía justicia, se centralizaba la recaudación de impuestos, etc, de todas sus aldeas.

Sabemos que 1172, el Castillo ya estaba habitado por cristianos, porque según cuentan escritos musulmanes, concretamente en la crónica “Al-Mann Bil Imama” del historiador Abu Marwan Abd al-Malik ben Muhammad ben Sahib al-Sala (vaya nombrecito), una expedición almohade al mando de Yaqub Ben Yusuf, ataca el Castillo matando a toda la población, capturando a mujeres y niños y demoliendo el castillo. Aunque pocos años más tarde, alrededor de 1184 las tropas del rey Alfonso VIII camino de Alarcón, lo vuelven a reconquistar y a colonizar por cristianos ya definitivamente. Con esto podemos indicar que esta fecha de 1184, es cuando puede comenzar la organización administrativa cristiana sobre el Castillo, como una más de las 62 aldeas bajo la jurisdicción de Alarcón, una de las villas más importantes del reino.

Aaldeas de Alarcon
Listado de aldeas de Alarcón. Padre Burriel.

Aquí disponemos del listado de las aldeas de Alarcón (listado del Padre Burriel, extraído del Archivo de Alarcón), en ella no aparece el Castillo, esto puede deberse a que el Castillo no estaba habitado por aquél entonces (recordemos que lo devastaron completamente) o que pasó a depender de Alarcón posteriormente, pero es seguro que fue aldea de Alarcón.

Este periodo del Castillo sin jurisdicción, como aldea, puede durar unos 138 años concretamente hasta el 3 de octubre de 1322.

¿Cómo llega el Castillo a tener jurisdicción propia?

La mayoría de villazgos de las aldeas bajo la jurisdicción de otra villa en España, se enmarcan dentro de un proceso que surgió para eliminar los señoríos, pero este proceso o movimiento comenzó a finales del siglo XVII, XVIII y finalizó a principios del XIX, El Castillo consigue su jurisdicción a principios del XIV con lo que no se enmarca dentro de este proceso, por lo que tuvo que deberse a otros motivos.

Uno, bien podría ser que desde Alarcón no se podía gestionar un territorio tan amplio como poseía, por lo que tuvo que dividirse para una mejor administración y otro, tal vez el más probable, es que era la manera que encontró el “infante” Don Juan Manuel, de debilitar a la nobleza hostil hacia su persona que se encontraba en Alarcón, y en concreto, con el Castillo más aún, para evitar la injerencia de estos nobles, puesto que él había elegido nuestra villa como residencia de su casa y corte (“el mio Castiello, donde guardo mis dineros” decía) y, si el Castillo iba a ser la capital de su señorío y donde viviera su familia, esta población no podía ser aldea de otra, sino villa y mucho menos a expensas de los nobles anteriormente mencionados.

“Infante” Don Juan Manuel

Así todo esto, el 3 de octubre de 1322, Don Juan Manuel consigue que el concejo de Alarcón firme la carta de Villazgo del Castillo separándolo de su jurisdicción y dándole una propia. Asignándole las aldeas de Torrubia, La Puebla, Quintanar, La Nava y Pinarejo y posteriormente, La Almarcha, Cañada Negrita, Ucero, Don Benito, El Licenciado y demás aldeas y casas. Dotando al Castillo del “Fuero de las Leyes”, con la peculiaridad de que en Castillo, a diferencia de por ejemplo Alarcón y la mayoría de villas, los caballeros e hidalgos no estaban exentos de pechar (pagar impuestos) por su patrimonio. Todos debían pechar sin excepción.

Ya sabemos lo que es conseguir el villazgo o la jurisdicción propia. También sabemos cuándo la consiguió el Castillo y de qué manera.

Pero, ¿Cómo lo sabemos?

No existe la carta de villazgo, desapareció como la mayoría del archivo de la villa después de la guerra civil del siglo XX, pero gracias a ratones de biblioteca, a amantes de la historia que se fascinan por los restos de piedras y documentos antiguos, como nuestro amigo Miguel Salas Parrilla, que son capaces de buscar en archivos y bibliotecas históricas, tanto públicas como privadas, leer miles de documentos antiguos, recopilar información y realizar publicaciones con la información recopilada, como los libros que Miguel ha publicado, para que a nosotros, “los amantes de la historia de sillón”, nos sea fácil entender los tiempos pasados. Pues como digo, gracias a historiadores como Miguel conocemos al Padre Burriel. Gracias Miguel.

Andrés Marcos Burriel, nace en Buenache de Alarcón (a escasos kilómetros del Castillo) en 1719. Fue Jesuita, historiador y escritor. Pertenecía a una rica familia por lo que pudo estudiar Filosofía, Teología y Gramática.

Andrés fue elegido por el rey Fernando VI para dirigir la Comisión de Archivos, cuya misión era recopilar documentación de todos los archivos posibles que ayudaran a la monarquía en la pugna que mantenía contra la iglesia por sus derechos.

Durante 7 años el padre Burriel se dedicó a recorrer el reino y recopilar información de todos los archivos, recopiló alrededor de 13664 documentos de varios archivos.

Gregorio Mayans
Gregorio Mayans i Siscar amigo del Padre Burriel

En esta tarea el padre Burriel pasó algunas temporadas en el Castillo. Lo sabemos porque se conservan algunas cartas suyas dirigidas sobre todo a su amigo Gregorio Mayans fechadas en el Castillo durante 1745.

 

 

Como decimos, estuvo revisando el archivo de Castillo de Garcimuñoz y entre los documentos que revisó y que apuntaba en su registro, encontramos la siguiente entrada.

En ella se lee textualmente:

Carta, en que la Villa y Concejo de Alarcón hace Villa a su Aldea del Castillo a contemplación del Infante D. Juan Manuel. Fecha, è otorgada por el Concejo de Alarcón, Domingo tres días andados del mes de Octubre era de 1360 annos.

Indice Padre Burriel
Indice del Padre Burriel del archivo de Castillo.

 

Como vemos el padre Burriel encontró y registró en su índice la carta de Villazgo, por lo que gracias a él aunque se haya perdido el documento en sí, podemos saber exactamente cuando ocurrió.

Si habéis intentado leer la entrada y habéis sido observadores, habréis comprobado que la fecha no coincide. En la carta de villazgo pone que se concedió en el año “era” 1360, entonces ¿por qué aseguramos que fue en 1322 (Domini)?

Igualmente si os fijáis a la derecha de la anotación el historiador ha realizado una operación 1360 – 38 = 1322.

¿A que se debe esto?

Esto se debe a nuestros amigos los romanos, en Castilla hasta el año “Domini” 1384 se utilizaba para el cómputo de los años la “Era hispánica”.

Pero, ¿Qué es esto de la “Era hispánica”?

Bien, vamos a ver si soy capaz de explicároslo. Para los romanos, su año 1 fue “Ab urbe condita” (desde la fundación de Roma) y, desde este hecho contaban los años, justamente en el año 716 “Ab urbe condita”, Hispania, pasa a ser una provincia tributaria y, a partir de este nuevo hecho comienza una nueva forma de contabilizar los años, para la nueva forma el año 1 “Era” o “Sub era” (hispánica), coincidía con el 716 “ab urbe condita”. Esta forma de contabilizar los años en Castilla estuvo en uso hasta el año “Domini” 1384, en el que se decidió cambiar de nuevo la forma de contabilizar los años, decidiendo a partir de entonces que el año 1 sería el año de nacimiento de Jesucristo “Anno Domini” que es el que utilizamos actualmente.

Y, el año 1 “Domini” es exactamente 38 años después que el año 1 “Era”, de ahí esa resta. Vamos que Jesucristo nació 38 años después de que Hispania se convirtiera en provincia tributaria de Roma.

Año 1 Domini (nacimiento de Jesús) = Año 38 Era (Hispania pasa a ser provincia) = Año 754 Ab urbe condita (Fundación de Roma). Estos tres años son, el mismo año.

Un poco lioso ¿no?, ¿os ha quedado claro?, espero que sí.

Por lo tanto, si nos encontramos con un documento castellano en el que la fecha sea inferior a 1422 es muy posible que haya que realizar la resta y si aparece la palabra “Era” o “Sub Era”, como es el caso que hemos visto de la Carta de Villazgo del Castillo, es seguro que hay que hacer la resta y, si aparece la palabra “Anno Domini” o “AD” no, puesto que ya es sobre la cronología que utilizamos actualmente.

Actualmente para indicar el tipo de cronología que utilizamos, usamos las abreviaturas A.C. (Antes de Cristo) y D.C. (Después de Cristo).

Aquí teneis un enlace que lo explica más profundamente.

En fin, espero que os haya gustado y que hayais aprendido un poco más de la historia del Castillo.

Os deseo un feliz Dia de la Villa 695 aniversario.

¡¡¡VIVA EL CASTILLO!!!

Y ¡¡¡Viva su comarca!!!

 

Jornada Manriqueña 2017

Jornada Manriqueña 2017.

Este sábado 29 de abril de 2017 se celebrará, como es tradicional, la XXII jornada Manriqueña.

Estas jornadas, que  se vienen celebrando ininterrumpidamente veintidós años, conmemoran unos hechos que acaecieron hace 538 años y que conllevaron la muerte de uno de los mejores poetas que han existido en lengua castellana, Jorge Manrique.

Como todos los años, los actos están organizados por el “triángulo” de ayuntamientos cuyas poblaciones estuvieron involucradas en dichos hechos, Uclés, Santa María del Campo Rús y Castillo de Garcimuñoz.

Este año los actos se celebran en la localidad de Uclés, a los que todo el mundo está invitado. La organización, pondrá a disposición de los que quieran asistir a los actos desde Castillo de Garcimuñoz (y Santa Maria), un autobús que le acercará a Uclés y les retornará de nuevo al Castillo una vez finalizados los actos. 

Os traslado el mensaje del ayuntamiento de Castillo de Garcimuñoz, animando a todos a que asistan a dichos actos y que conviertan los mismos en una fiesta.

Adjunto el programa de actos. Un saludo.

Jornada Manriqueña 2017

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Jornadas Manriqueñas 2016

Garcimuñoz Medieval

Este pasado sábado 29 de octubre fue presentado en el ayuntamiento de Castillo de Garcimuñoz el nuevo libro sobre la historia del Castillo.

“Garcimuñoz Medieval, El castillo y la villa del siglo XIII al XV”.

El acto fue presidido por el Excmo. Alcalde de Castillo de Garcimuñoz, Fco. Javier Lavara, el cual fue el encargado de dar comienzo al mismo en el que dio las gracias a los autores por el extraordinario trabajo realizado. Y del que el Castillo y su pueblo se debe de sentir orgulloso.

Posteriormente tomó la palabra nuestro conocido vecino de La Almarcha y coautor del libro, Miguel Salas Parrilla. Autor de varios libros de historia, algunos de ellos referidos al Castillo, población la cual le inculcó su interés por la historia cuando, siendo un niño, “subía” al Castillo con sus padres.

Miguel comenta que el trabajo y recopilación de datos para este libro ha durado “30 años”, puesto que para la realización del mismo, han utilizado documentos recopilados desde que comenzaron su trabajo como historiadores.

Pero la llave que llevó a poner en marcha este proyecto, fue la localización en el Archivo de la Nobleza de Toledo una caja inédita con documentos exclusivos de Castillo de Garcimuñoz.

Miguel comentó la problemática de realizar estos trabajos, debido a la desaparición de los archivos municipales de la mayoría de pueblos de España tras la guerra civil, cuando, para solucionar la falta de papel, se ordenó triturar los archivos municipales para la fabricación del mismo.

Miguel siguió explicando que el caso de Castillo de Garcimuñoz puede ser una pequeña excepción, puesto que parte de estos archivos se envió a Madrid dentro del proceso que se mantuvo en el villazgo de La Almarcha y dichos documentos se conservaron en el Archivo Histórico Nacional, y que sumado a la ya conocida “caja” del Archivo de la Nobleza de Toledo, dan una cantidad de documentos notable.

Para realizar este trabajo se han consultado y extraído información de los 15 mayores Archivos Nacionales.

Miguel terminó su intervención presentando a su compañero Aurelio Pretel y dándole las gracias por su excelente trabajo.

Aurelio Pretel Marín, académico de la Real Academia de la Historia, y fundador del Instituto de Estudios Albacetense y autor de una treintena de libros y decenas de otros trabajos de historia, reconocido historiador y medievalista. El fue el encargado de presentar y explicar el libro presentado.

Aurelio comenzó dando las gracias al ayuntamiento de Castillo de Garcimuñoz, en las personas de su alcalde Fco. Javier Lavara y su teniente de alcalde Miguel Angel Castillo, por el apoyo recibido de parte del consistorio en la elaboración de dicho trabajo. El ayuntamiento ha hecho suya esta publicación, no solo en su elaboración y publicación con más de 1000 ejemplares para su primera edición, sino que también en la subvención de su distribución. Según palabras de los autores “este libro se leerá en todas las universidades y un trabajo de este calibre suele costar alrededor de los 50-60 euros y el precio al que saldrá dicho libro es de 15 euros lo que facilitará enormemente su distribución”.

Igualmente dio las gracias a su compañero Miguel Salas, al que calificó de experto moviéndose por los archivos y consiguiendo documentos. Sobre lo cual comentó que, “la cantidad de documentos que disponemos triplica o cuadriplica cualquier trabajo realizado antes. Con tal cantidad de documentos podríamos haber escrito cuatro libros”.

Antes de comenzar a resumir en que consiste el libro, Aurelio indicó que la historia es fuente de recursos y riqueza que pueden explotar los municipios como Castillo de Garcimuñoz tan lastrados por la falta de otros recursos económicos.

El libro desarrolla la vida y hechos en el siglo XIII, XIV y XV en el Castillo, desde sus orígenes y el del propio nombre de la población, pasando por los grandes señores de la Villa Don Juan Manuel, los Pachecos y centrándose en documentos que regían la vida como referentes a los monasterios existentes en la Villa, vida entre moros, judíos y cristianos, el fuero de las Leyes, etc.

En el libro destacan la importancia que tuvo Castillo de Garcimuñoz en la historia de España, como capital del Señorío de los Manuel primero y del Marquesado de Villena después.

El libro acaba con un apéndice en el que se transcriben más de 100 documentos históricos. En palabras de los autores “aunque bien podrían haber sido 300”.

El libro de 450 páginas, se puede adquirir en el ayuntamiento de Castillo de Garcimuñoz, a un precio de 15€.

Libro Garcimuñoz Medieval

El próximo sábado día 29 de octubre de 2016 a las 18:00 será presentado el libro GARCIMUÑOZ MEDIEVAL, el acto se celebrará en el salón de actos del ayuntamiento de Castillo de Garcimuñoz.

Estará presidido por los autores Aurelio Pretel Marín y Miguel Salas Parrilla, acompañados por el excelentísimo alcalde de Castillo de Garcimuñoz Javier Lavara.

El desarrollo del libro ha durado varios años y según las propias palabras de los autores, “Castillo de Garcimuñoz, tras este trabajo de investigación, se ha convertido en la población española más documentada en el periodo comprendido entre los siglos XIII, XIV y XV, este libro nos va a desvelar hechos y datos desconocidos hasta ahora, y nos encontraremos en sus páginas varias sorpresas”.

Al acto están invitados todos, amantes de la historia,  castilleros y visitantes.

Juan de Cavallón

En la entrada de hoy os hablaremos un poco de otro de los castilleros que ha dejado su nombre marcado en la historia.
¿Sabíais que en 1561 se fundó por los españoles la primera ciudad en Costa Rica, y con el nombre de Castillo de Garcimuñoz?

Bien, eso se lo debemos a uno de nuestros insignes castilleros.
Tras el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón, Castilla se lanzó a una empresa titánica para aquella época, que fue la conquista del nuevo continente. Para ello se necesitaba de ingentes cantidades de personas, personas intrépidas y dispuestas para la aventura. Personas con la ilusión de hacer fortuna y ganarse la vida mejor de lo que lo hacían en Castilla.
Con esta ilusión se embarcó en la empresa mucha gente. De todas las localidades de España partió gente de diferente condición y entre ellos, varios castilleros, algunos de los cuales labraron su nombre en un pedacito de la historia.
Como nuestro personaje de hoy, que, aunque a nosotros no nos suene mucho, para los costarricenses es uno de los fundadores de su identidad nacional. U otros castilleros como los Avendaños, que también se labraron un futuro en América (les dedicaremos una entrada pronto) o nuestro paisano conquense Alonso de Ojeda.

Pero hoy hablamos de, Juan de Cavallón y Arboleda.

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Ignacio Garcia Malo

Cuando unimos las palabras Castillo de Garcimuñoz y literatura, a todos nos vienen a la mente dos nombres, Jorge Manrique y el Infante Don Juan Manuel, sobre todo el primero.

De siempre hemos utilizado el nombre de Jorge Manrique junto al del Castillo para que este pudiera tener una historia unida a la literatura.

A Jorge Manrique, en el Castillo, se le hace un monumento en el lugar donde cayó en la batalla, se le inaugura una placa en su memoria a la puerta del Castillo a la que asistió el duque de Alba, y su por entonces pequeña hija Cayetana (nuestra duquesa de Alba de toda la vida) e incluso se crean unas jornadas manriqueñas con concurso de coplas incluido. Y lo gracioso de todo esto, es que muy probablemente, por no decirlo categóricamente, Jorge Manrique no fuera capaz siquiera de cruzar una puerta de la muralla que rodeaba la villa y no pisara nunca una calle del Castillo.

¿Entonces a que viene hablar siempre de Jorge Manrique y olvidar a otros con más relación con el Castillo?

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Constanza Manuel

La entrada de hoy está dedicada a una de las dos “Castilleras” más importantes de la historia, Constanza Manuel 1316-1345.

A pesar de que remarcamos que esta niña nació en una de las familias más importantes de su tiempo, y que llegó a ser reina y princesa (si, por ese orden), podemos afirmar que su vida, lejos de serlo, no fue un cuento de princesas y a pesar de no contar con muchos detalles de su carácter, forma de ser y vida privada, nos podemos atrever a decir que fue bastante desdichada.

Tanto es, que a pesar de haberse casado con dos reyes, uno de Castilla y otro de Portugal no aparece como reina en ninguna de las dos listas de reinas de estos reinos.

Comenzamos.

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Infante Don Juan Manuel

Tal dia como hoy hace 667 años (1348) moría el Infante Don Juan Manuel.

Pero ¿Quién es el “Infante” Don Juan Manuel?

Don Juan Manuel es un noble castellano de final del siglo XIII y principios del XIV. Muy influyente en la política española del momento y un pródigo escritor, muy ligado al Castillo.

Lo primero que subrayo es que aunque siempre se le ha tratado de Infante no lo es tal, puesto que es nieto de rey, no hijo de rey.

Concretamente nació en Escalona en 1282 y murió en Córdoba en 1348. De sus emocionantes 66 años, la mayoría los pasó en el Castillo, donde estableció su casa y corte.

Para situarnos un poco, Fernando III de Castilla “El santo” (su abuelo) tuvo 10 hijos e hijas, el primero fue Alfonso, futuro Alfonso X “El sabio” y el noveno fue Manuel padre de Don Juan Manuel.

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Escudo histórico

La historia

Por medio de una ley autonómica de Castilla la Mancha se obligó a homogeneizar el uso de símbolos, escudos y banderas municipales en todos los municipios de Castilla la Mancha.

El 2 de septiembre de 2004 el Castillo publicó su escudo y bandera actuales, escudo que acompaña a todos los documentos que publica el ayuntamiento del Castillo y la bandera que vemos ondear en el balcón del mismo.

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Pero, ¿Os acordáis como era el escudo histórico del Castillo? ¿Que diferencias encontramos con el actual?

Escudo-1Descripción.

Castillo de oro sobre campo de gules (rojo), con el lema en oro “La muy noble villa del Castillo de Garcimunoz” con una preciosa tipografía, terminada con tres puntos igualmente en oro y enmarcada entre cuatro rubíes rojos y cerrado por dos esmeraldas o zafiros verdes. Llama la atención que se omite la ñ en el lema.

Diferencias entre escudos.

El escudo actual igualmente es un Castillo de oro sobre campo de gules, pero el estilo del castillo ha cambiado siendo la altura de este más baja separándose las tres torres siendo estas más estiladas y disponiendo la de el centro de dos ventanas en dos písos al contrário que el histórico que las tenía en paralelo.

Así mismo las ventanas y puerta están vacíos por lo que se vé el fondo a través de las mismas, en el histórico las ventanas están en negro y existe puerta.

En el nuevo escudo ha desaparecido el lema “La muy noble villa del Castillo de Garcimuñoz” así como los rubíes y esmeraldas o zafiros verdes.

Y la diferencia más notable es la incursión de la Corona Real. Esto llama mucho la atención por que en su historia si en algo ha destacado es en el antirealismo de la villa, la que en su mayor parte de tiempo ha sido de señorío, pagando este hecho en más de una ocasión.